Hay muchas razones por las cuales a veces nosotros los padres decidimos poner a nuestros hijos en contra del otro ser que los trajo al mundo, en mi caso el  motivo de la madre de mi hija es la separación conyugal por la que atravesamos razones que fui yo quien falte al voto matrimonial pero en fin esto solo debería ser un problema de nosotros como pareja, pero el asunto se complica cuando utilizan a tus hijos para vengarse, este articulo solo tocara el tema  del ¿por qué poner a nuestros hijos en contra del padre o madre?

Equivocadamente actuamos porque nos enredamos en nuestros resentimientos, egoísmo, ira, despecho entre otros sentimientos y pues mas fácil es recurrir a la venganza y se empieza a privar a sus ex parejas de  ver a los niños y no permitir que sigan asumiendo su DERECHO a la paternidad o maternidad (en algún caso contrario al mío).  Madres o padres, tengamos en cuenta la salud emocional y  tomemos consciencia de la vida de nuestros hijos y no hagamos daño a nuestros hijos haciendo cosas como las que puedo mencionar a continuación:

  • No impidamos que los niños pierdan el contacto con sus padres, dejemos que puedan hablar por diferentes medios con sus padres, y principalmente no privemos a nuestros y hijos de dar amor y recibir todo el amor y cariño del progenitor que esta ausente.
  • Otro acto realmente devastador para el hijo es que el padre o la madre que se queda a su cuidado se esmere en destrozar la imagen que tiene sobre su otro progenitor, con la única finalidad de adueñarse de sus afectos y pensamientos para así tenerlos como aliados o trofeos de guerra. Envenenan la mente de sus hijos/as contra su padre o madre ausente y resaltan los defectos y errores que el padre o madre pudo haber cometido, ocultando las virtudes que tiene el progenitor ausente.

Dejemos de hacer daño a nuestros hijos ya es suficiente para ellos tener que lidiar con la ausencia de uno de los padres realmente pensemos en los traumas que posteriormente les vamos a generar al usarlos como un objeto de castigo o venganza contra el otro progenitor. Ya es bastante dolor el no ver a uno de los padres en lo cotidiano, como para, además, tener que prohibirle o enfrentarlo a uno de sus padres.

La presencia del padre o madre que no viven con el niño debe ser respetada y tener un cierto lugar, tanto en las conversaciones, como a través de fotografías u otros recuerdos. y esto no solo digo yo en cierta forma es parte de los mandamientos de Dios, y enseñemos a nuestros hijos a cumplirlo "deberás honrar a tu padre y a tu madre"

Tengamos en cuenta que la salud emocional de los hijos que pasan por el divorcio de sus padres va a depender en gran medida de cómo los adultos manejen esta situación.